viernes, 29 de enero de 2016


(Cuando tú me decías Venus.

 

Y yo era Venus.)

 

En tu casa yo me dejé esas cosas que eran tan mías

Y de las que tú eras tan culpable

Mi vientre alado por primera vez,

Mi vientre recogiendo tus poses, tus miedos,

Mi vientre alargado hasta el cuello de Adán

Hasta la vulva de Eva.

Mis caricias de niña sobre niño, recogiendo tu cabeza

Cuando el mundo, allá afuera, era granadas, tumultos,

Prisioneros de guerra.

Y en tu casa, mis caricias de niña, sobre ti, niño.

Y verte vencido por el sueño sobre mis piernas

Mientras yo me desaguaba en amor y no dormía.

Tu casa se ha quedado con las chinitas que yo recogí

Para ti en algún parque,

Con un par de calcetines abrigados,

Con una utopía dedicada.

 

No recuerdo en qué lugar de esta ciudad estaba tu casa,

Ni como llegaba a ella algunos lunes

Para beber vino contigo

Y verte caer sobre mis piernas.